¿Cuál es tu equipo?

Cojamos al mejor equipo deportivo, al ganador de un “Oscar”, al mejor cocinero… todos tienen algo en común: ninguno de sus éxitos habría sido posible sin la colaboración de un buen equipo.

En la vida, las individualidades no te llevan a ninguna parte; o mejor dicho, al fracaso.

Profesionalmente nos rodeamos de personas competentes, profesionales… Elegimos unos amigos que nos ayudan a ser mejor persona. Nos casamos, un día, con aquella persona con la que queríamos compartir nuestra vida.

¿Te has parado alguna vez a pensar en todos ellos? ¿Con sus nombres y apellidos? Recuerda los tres ámbitos: profesional, amistad y familiar. Ahora, según tus prioridades, ordénalos y analiza el tiempo que les dedicas y la forma como los cuidas.

No estamos solos y debemos agradecer a los que nos rodean el simple hecho de estar allí. Sin ellos no lograremos jamás el éxito.

Medallas de oro

Rodeados de personas generosas, virtuosas, profesionales… en definitiva personas a las que admiramos. Personas de las que aprendemos e imitamos muchos de sus haceres diarios.

Esta semana me han impactado las noticias de dos personas que nos han dejado:

Por un lado el presidente Joan Antoni Samaranch. Gran profesional, respetado por el mundo entero, carismático,…

Por otro una madre de familia, con un gran corazón, entregada a sus hijos, a su marido, a sus amigos.

Me impresiona la de aspectos y secretos que conocemos después que, las personas queridas, nos dejen. Salen a relucir todas sus virtudes, detalles, gestos por los que eran queridos y, sin embargo, los damos a conocer y se lo agradecemos cuando ya no están. Todos necesitamos que, en vida, nos den un palmadita en la espalda, un abrazo, un signo de agradecimiento por aquello que, de vez en cuando, hacemos bien.

Mira a tu alrededor, a izquierda y derecha y no esperes a darle las gracias, por ser como es, a aquella persona a la que admiras y te ayuda con su ejemplo.

Sr. Samaranch i Gina Depares, muchas gracias por ser como erais.

No siempre estarán contigo

Durante el corto tiempo que pasamos en este mundo es importante que recibamos auténticos reveses emocionales. Gracias a ellos crecemos y aprendemos los grandes mensajes de la vida. Sabemos que los buenos momentos no duran siempre y, en cambio, no hacemos nada para aprovecharlos.
Hemos hablado, en anteriores ocasiones, de la importancia de crecer y fomentar el amor dentro de la familia. Pero a menudo pasamos por alto el cariño, los detalles y la entrega del tiempo que otras personas, fuera de ella, hacen por nosotros. Sólo cuando ya no están, te das cuenta de esas ocasiones en las que habíais coincidido y que hasta ahora no le habías dado importancia.

Gràcies Pere!

© Photo: http://www.flickr.com/photos/tjetjep

No siempre estarán contigo

Durante el corto tiempo que pasamos en este mundo es importante que recibamos auténticos reveses emocionales. Gracias a ellos crecemos y aprendemos los grandes mensajes de la vida. Sabemos que los buenos momentos no duran siempre y, en cambio, no hacemos nada para aprovecharlos.
Hemos hablado, en anteriores ocasiones, de la importancia de crecer y fomentar el amor dentro de la familia. Pero a menudo pasamos por alto el cariño, los detalles y la entrega del tiempo que otras personas, fuera de ella, hacen por nosotros. Sólo cuando ya no están, te das cuenta de esas ocasiones en las que habíais coincidido y que hasta ahora no le habías dado importancia.

Gràcies Pere!

© Photo: http://www.flickr.com/photos/tjetjep

Seguir

Get every new post delivered to your Inbox.