Por siempre jamás

Y llegó el día. El rey del pop, Michael Jackson, dejó este mundo para irse al Olimpo de los grandes músicos. Desde ahí, junto a Elvis, John Lennon y muchos otros, será recordado por su faceta musical (sin palabras) y por los desafortunados acontecimientos que envolvieron su vida personal.
El eterno Peter Pan es un claro ejemplo de lo que puede llegar a ocurrir cuando a nuestro hijo no se le da los medios necesarios para su correcto desarrollo. Fue un chico sin infancia, un chico que a los 5 años fue explotado igual que a sus antepasados esclavos, un chico sin oportunidad de crecimiento personal. Vivió los abusos de su hermana bajo la dictadura paterna y fue acostumbrado a vivir bajo la sombra del éxito y riqueza eterna.
Cuando sólo pensamos en nosotros mismos suceden cosas así. Pensar en los hijos es darles amor, seguridad y límites.
Descanse en paz.
Publicado en  on Junio 28, 2009 at 7:50 pm Comentarios (3)

Por siempre jamás

Y llegó el día. El rey del pop, Michael Jackson, dejó este mundo para irse al Olimpo de los grandes músicos. Desde ahí, junto a Elvis, John Lennon y muchos otros, será recordado por su faceta musical (sin palabras) y por los desafortunados acontecimientos que envolvieron su vida personal.
El eterno Peter Pan es un claro ejemplo de lo que puede llegar a ocurrir cuando a nuestro hijo no se le da los medios necesarios para su correcto desarrollo. Fue un chico sin infancia, un chico que a los 5 años fue explotado igual que a sus antepasados esclavos, un chico sin oportunidad de crecimiento personal. Vivió los abusos de su hermana bajo la dictadura paterna y fue acostumbrado a vivir bajo la sombra del éxito y riqueza eterna.
Cuando sólo pensamos en nosotros mismos suceden cosas así. Pensar en los hijos es darles amor, seguridad y límites.
Descanse en paz.

El paparazzi

¿En qué familia no hay aquel que se cuelga la cámara fotográfica al cuello y almacena las imágenes de toda una vida? Reuniones familiares, bautizos, viajes, excursiones… No hay suceso que pase desapercibido para el paparazzi familiar. Es una bonita actividad que refleja, en muchos casos, el resumen de unas vivencias. Pero… ¿es en realidad el reflejo de una vida? Debería serlo pero, a menudo, deseamos tanto la fotografía que forzamos la propia realidad y, entonces, ese álbum familiar se convierte en una simple colección de imágenes sin sentido.
Si el niño no quiere ponerse junto a la jaula de gorilas o colgarse una serpiente del cuello, ¡no le fuerces! ¿Vale la pena esa fotografía? ¿Qué buscamos con ella?
¡Créeme, no vale la pena! ¿Te gustaría que lo intentara? Empieza tú antes colgándote esa serpiente del cuello. La confianza que necesita ante un reto debe entrarle por ósmosis.

© Photo: http://www.flickr.com/photos/bernatcg

El paparazzi

¿En qué familia no hay aquel que se cuelga la cámara fotográfica al cuello y almacena las imágenes de toda una vida? Reuniones familiares, bautizos, viajes, excursiones… No hay suceso que pase desapercibido para el paparazzi familiar. Es una bonita actividad que refleja, en muchos casos, el resumen de unas vivencias. Pero… ¿es en realidad el reflejo de una vida? Debería serlo pero, a menudo, deseamos tanto la fotografía que forzamos la propia realidad y, entonces, ese álbum familiar se convierte en una simple colección de imágenes sin sentido.
Si el niño no quiere ponerse junto a la jaula de gorilas o colgarse una serpiente del cuello, ¡no le fuerces! ¿Vale la pena esa fotografía? ¿Qué buscamos con ella?
¡Créeme, no vale la pena! ¿Te gustaría que lo intentara? Empieza tú antes colgándote esa serpiente del cuello. La confianza que necesita ante un reto debe entrarle por ósmosis.

© Photo: http://www.flickr.com/photos/bernatcg

¡Hacer las cosas bien no cuesta tanto!


Esta máxima que a menudo repetimos a los jóvenes es en realidad falsa. Hacer las cosas bien, cuesta mucho. El esfuerzo que requiere es superior al de dejar las cosas a medias o no hacerlas.
Por eso es importante reconocer, a los pequeños, el mérito de esa tarea bien realizada o el esfuerzo con el que lo han hecho.
¿No es más fácil dejar la habitación desordenada que gastar un tiempo en ordenarla? ¿No es más fácil hacer los deberes a toda prisa, en lugar de hacerlos despacito y bien presentados?

No les quitemos mérito a sus acciones. Terminemos con el… ¡ves como no cuesta tanto!

© Photo: http://www.flickr.com/photos/aloha75

Publicado en  on Junio 7, 2009 at 7:36 pm Dejar un comentario