Gracias por no abortarme

Los aniversarios de boda son fechas de felicitaciones y agradecimientos. Siempre hay algún hijo que se levanta y, en boca de todos, dice unas palabras dando las gracias a los padres por haberles dado ejemplo, por estar siempre ahí, por la educación recibida, por la escuela o universidad a la que les llevaron… Y es que así es. A los padres hay que agradecer un montón de cosas: todo.

Me gustaría no haber tenido que esperar a esas fechas señaladas. Por justicia, deberíamos haber tenido la capacidad de poder hablar, tan sólo unos minutos, los primeros instantes de vida. Porqué no hay razón más importante en la vida que la de agradecer a los padres la oportunidad de haber nacido: gracias por pensar en mí cuando teníais una vida mucho más sencilla, por dejar de pensar en vosotros, por complicaros la vida, por ser materialmente más pobres, por dejaros dar disgustos, por soportar los dolores, complicaciones, malestares y demás síntomas que os supuso mi embarazo.

Cuando nací, lo primero que hicisteis fue abrazarme y besarme. Yo no podía ni sabía hacerlo pero, desde luego, el que hubiera tenido que saltar a vuestros brazos, sin duda, tendría que haber sido yo, por darme la oportunidad que otros no tuvieron ni tendrán.

Corren tiempos difíciles para los futuros bebés. Se preparan leyes para continuar permitiendo que, una de las mayores causas de mortalidad infantil, siga creciendo.

Gracias mamá, gracias papá por no haberme abortado.

© Photo: http://www.flickr.com/photos/luiscerezo

Publicado en  on Marzo 22, 2009 at 8:03 pm Comentarios (2)

Gracias por no abortarme

Los aniversarios de boda son fechas de felicitaciones y agradecimientos. Siempre hay algún hijo que se levanta y, en boca de todos, dice unas palabras dando las gracias a los padres por haberles dado ejemplo, por estar siempre ahí, por la educación recibida, por la escuela o universidad a la que les llevaron… Y es que así es. A los padres hay que agradecer un montón de cosas: todo.

Me gustaría no haber tenido que esperar a esas fechas señaladas. Por justicia, deberíamos haber tenido la capacidad de poder hablar, tan sólo unos minutos, los primeros instantes de vida. Porqué no hay razón más importante en la vida que la de agradecer a los padres la oportunidad de haber nacido: gracias por pensar en mí cuando teníais una vida mucho más sencilla, por dejar de pensar en vosotros, por complicaros la vida, por ser materialmente más pobres, por dejaros dar disgustos, por soportar los dolores, complicaciones, malestares y demás síntomas que os supuso mi embarazo.

Cuando nací, lo primero que hicisteis fue abrazarme y besarme. Yo no podía ni sabía hacerlo pero, desde luego, el que hubiera tenido que saltar a vuestros brazos, sin duda, tendría que haber sido yo, por darme la oportunidad que otros no tuvieron ni tendrán.

Corren tiempos difíciles para los futuros bebés. Se preparan leyes para continuar permitiendo que, una de las mayores causas de mortalidad infantil, siga creciendo.

Gracias mamá, gracias papá por no haberme abortado.

© Photo: http://www.flickr.com/photos/luiscerezo

Estás aquí para ser feliz

Hace años, los publicistas descubrieron una nueva forma de vender los productos que la industria iba creando. Con el tiempo, las marcas ya existentes necesitaban formulas nuevas para que el público redescubriera sus productos. En esta línea, los publicistas decidieron vender “sentimientos”. Esto rompía con la dinámica utilizada hasta el momento. Ahora se trata de vender confort, simpatía, belleza y, como no, felicidad. Este último, sin duda, es el más apreciado y receptivo para el público. ¿Quien no quiere ser feliz?
Así pues, Coca-Cola lo ha vuelto a hacer. Ha vuelto a conseguir captar nuestra atención con su último spot televisivo.
Las cosas que nos dicen, los consejos que nos dan, pocas veces son nuevos para nosotros. Pero en la vida es necesario que nos las repitan para ir refrescándonos la memoria. Por eso es bueno asistir a conferencias, leer artículos, escuchar a expertos sobre temas de crecimiento personal.
Coca-Cola nos recuerda que estamos aquí para ser felices. ¡Claro que sí!
El mensaje parece inacabado… ¿Cómo lo consigo? ¿Cómo conseguir esa felicidad? (El anuncio nos quiere hacer ver que bebiendo Coca-Cola lo conseguiremos.) Pero en realidad, el spot nos da unos consejos: el enriquecimiento de tu familia, tus amigos, tu entorno y saber ver los malos momentos con otros ojos.
¿Buscas la felicidad? Empieza por esta idea: cambia tu forma de ver las cosas.
Que es lo mismo que decir, ocúpate de las cosas que son verdaderamente importantes.

Estás aquí para ser feliz

Hace años, los publicistas descubrieron una nueva forma de vender los productos que la industria iba creando. Con el tiempo, las marcas ya existentes necesitaban formulas nuevas para que el público redescubriera sus productos. En esta línea, los publicistas decidieron vender “sentimientos”. Esto rompía con la dinámica utilizada hasta el momento. Ahora se trata de vender confort, simpatía, belleza y, como no, felicidad. Este último, sin duda, es el más apreciado y receptivo para el público. ¿Quien no quiere ser feliz?
Así pues, Coca-Cola lo ha vuelto a hacer. Ha vuelto a conseguir captar nuestra atención con su último spot televisivo.
Las cosas que nos dicen, los consejos que nos dan, pocas veces son nuevos para nosotros. Pero en la vida es necesario que nos las repitan para ir refrescándonos la memoria. Por eso es bueno asistir a conferencias, leer artículos, escuchar a expertos sobre temas de crecimiento personal.
Coca-Cola nos recuerda que estamos aquí para ser felices. ¡Claro que sí!
El mensaje parece inacabado… ¿Cómo lo consigo? ¿Cómo conseguir esa felicidad? (El anuncio nos quiere hacer ver que bebiendo Coca-Cola lo conseguiremos.) Pero en realidad, el spot nos da unos consejos: el enriquecimiento de tu familia, tus amigos, tu entorno y saber ver los malos momentos con otros ojos.
¿Buscas la felicidad? Empieza por esta idea: cambia tu forma de ver las cosas.
Que es lo mismo que decir, ocúpate de las cosas que son verdaderamente importantes.

¿Para qué?

¡Feliz Año 2009 a todos!

Hemos pasado otra Navidad, hemos vuelto a saltarnos aquello de controlar el número de regalos que reciben los hijos, el régimen, el no agobiarnos en las tiendas… pero lo más gracioso de todo es que, incluso así, hemos vuelto a proponernos buenas intenciones para este año 2009. Nuevos propósitos después de NO haber cumplido las últimas promesas. Y me pregunto… ¿no es así la vida? Me refiero a comenzar y recomenzar de nuevo. Los perdedores son los que, después de verse derrotados, no vuelven a intentarlo.

En nuestras vidas todo se basa en propósitos, en la persecución de objetivos. Claro que sí: este año empezaremos el régimen, dejaremos de fumar, haremos deporte y llegaremos antes a casa para estar con nuestra familia… Otro aspecto será los MEDIOS que emplearemos para conseguir que esos propósitos lleguen a buen puerto; pero eso ya es tema para otra semana.

© Photo: http://www.flickr.com/photos/26724523@N00