Desandar lo andado

Esta semana empezamos un nuevo curso con la ilusión con la que empezamos grandes retos. A los que nos dedicamos a la educación nos motiva el hecho de conocer nuevos alumnos y personas todas ellas distintas a las conocidas hasta el momento.
El “viaje” será muy largo y habrá momentos en los que nos preguntemos, padres y profesores, si vale la pena tanto esfuerzo. Sin duda os aseguro que sí.
Hay momentos en la vida en la que parece que nuestro hijo adolescente va por camino equivocado y, después de haberte dejado la piel en darle una buena educación, parece que no haya servido de nada. José Manuel Mañú, profesor con muchos años de experiencia, nos recordaba en una sesión recibida hace unos días que, el chico que ha perdido el rumbo pero ha recibido una buena educación en el pasado, tendrá la suerte de conocer y descubrir, cuando Dios quiera, el camino de vuelta.
Así que mucho ánimo a todos y a seguir dándolo todo por nuestros jóvenes.
Publicado en  on Septiembre 13, 2009 at 2:19 pm Dejar un comentario

Final del partido

Esta semana terminan, si no lo han hecho ya, todos los niveles de escolaridad obligatoria. Es momento de analizar cómo ha ido el curso, ver dónde, por qué y en qué aspectos ha sido necesario ayudar a nuestros hijos.

Es el momento, también, de planificar el verano. ¿Qué haremos para que no pierda lo que le ha costado tanto adquirir? Siempre hay alguna asignatura que les cuesta más que otra. La ayuda de un profesor particular (hermano, amigo, padre…) puede conseguir desatascar ese conocimiento que se les ha resistido tanto.
Desengáñate, si ha tenido dificultades este curso, también las tendrá el siguiente. Pensad qué haréis para que el curso 09-10, de vuestros hijos, sea un éxito.

© Photo: http://www.flickr.com/photos/justaslice

Publicado en  on Junio 21, 2009 at 8:19 pm Dejar un comentario

Final del partido

Esta semana terminan, si no lo han hecho ya, todos los niveles de escolaridad obligatoria. Es momento de analizar cómo ha ido el curso, ver dónde, por qué y en qué aspectos ha sido necesario ayudar a nuestros hijos.

Es el momento, también, de planificar el verano. ¿Qué haremos para que no pierda lo que le ha costado tanto adquirir? Siempre hay alguna asignatura que les cuesta más que otra. La ayuda de un profesor particular (hermano, amigo, padre…) puede conseguir desatascar ese conocimiento que se les ha resistido tanto.
Desengáñate, si ha tenido dificultades este curso, también las tendrá el siguiente. Pensad qué haréis para que el curso 09-10, de vuestros hijos, sea un éxito.

© Photo: http://www.flickr.com/photos/justaslice

Publicado en  on at 8:19 pm Dejar un comentario

Aprender esforzándose

Hace unos años, siguiendo la corriente sobreprotectora de la sociedad, la pedagogía puso de moda el “aprender jugando”. Una forma de enseñar que, al contrario de lo que había antes (“la letra con la sangre entra”) trabaja la motivación, el estímulo y, como no, aprender conceptos mientras uno lo pasa bien. ¿Quién no se apunta a este sistema?

Así, actualmente, hemos llegado a oír, por parte de padres, tutores o profesores frases como:

este chico no trabaja porqué no está motivado

- el problema es que no han logrado encontrar la mejor manera para que el niño aprenda…

Una vez más, siempre buscamos la fórmula menos costosa para aprender o actuar. ¿Dónde cabe, en esta filosofía, el esfuerzo? En mi opinión, este sistema puede ser muy útil al inicio del aprendizaje pero, a la larga, será más importante inculcarles la cultura del esfuerzo que el de la diversión.

Gran parte de los problemas que sufren los padres en relación con los hijos son debidos a la sobreprotección. Los hijos no han aprendido a obedecer a los padres. Lo único que esperan es responder al estímulo del divertimento. Por tanto, si lo que dice papá o mamá no me divierte… ¿Por qué obedecerles?

Pero en una cosa sí estamos de acuerdo: los niños no son los culpables de esta forma de educar.

© Photo: http://www.flickr.com/photos/sarmax/

Aprender esforzándose

Hace unos años, siguiendo la corriente sobreprotectora de la sociedad, la pedagogía puso de moda el “aprender jugando”. Una forma de enseñar que, al contrario de lo que había antes (“la letra con la sangre entra”) trabaja la motivación, el estímulo y, como no, aprender conceptos mientras uno lo pasa bien. ¿Quién no se apunta a este sistema?

Así, actualmente, hemos llegado a oír, por parte de padres, tutores o profesores frases como:

este chico no trabaja porqué no está motivado

- el problema es que no han logrado encontrar la mejor manera para que el niño aprenda…

Una vez más, siempre buscamos la fórmula menos costosa para aprender o actuar. ¿Dónde cabe, en esta filosofía, el esfuerzo? En mi opinión, este sistema puede ser muy útil al inicio del aprendizaje pero, a la larga, será más importante inculcarles la cultura del esfuerzo que el de la diversión.

Gran parte de los problemas que sufren los padres en relación con los hijos son debidos a la sobreprotección. Los hijos no han aprendido a obedecer a los padres. Lo único que esperan es responder al estímulo del divertimento. Por tanto, si lo que dice papá o mamá no me divierte… ¿Por qué obedecerles?

Pero en una cosa sí estamos de acuerdo: los niños no son los culpables de esta forma de educar.

© Photo: http://www.flickr.com/photos/sarmax/