¿Es posible amar en silencio?

Ella está sentada, junto al fuego, terminando la novela que tanto le agrada. Él, junto a la mesa, desmonta el reloj estropeado del salón. Ambos, de avanzada edad, permanecen largas tardes, dedicando tiempo a las tareas hogareñas y compartiendo, a su manera, horas de auténtica compañía. Y nos preguntamos ¿Es posible amar en silencio?

Esos espacios de tiempo, uno junto al otro, pueden estar llenos de amor verdadero. ¿Os imagináis la misma situación el día en que uno falte? La compañía de ese marido o esposa, ahí tranquilos, en un ambiente silencioso, está lleno de significado.
Hemos hablado muchas veces de la importancia de demostrar el cariño y nuestro amor pero eso no se opone al ambiente de paz y sosiego de aquellos que se aman en silencio. Con los años, uno aprende a descubrir la forma de amar de cada uno. Encuentra cual es la que desea tu cónyuge y demuéstrasela.

© Photo: http://www.flickr.com/photos/steve-n-leona/90475983/

Publicado en on Abril 6, 2009 at 2:28 pm Dejar un comentario

¿Es posible amar en silencio?

Ella está sentada, junto al fuego, terminando la novela que tanto le agrada. Él, junto a la mesa, desmonta el reloj estropeado del salón. Ambos, de avanzada edad, permanecen largas tardes, dedicando tiempo a las tareas hogareñas y compartiendo, a su manera, horas de auténtica compañía. Y nos preguntamos ¿Es posible amar en silencio?

Esos espacios de tiempo, uno junto al otro, pueden estar llenos de amor verdadero. ¿Os imagináis la misma situación el día en que uno falte? La compañía de ese marido o esposa, ahí tranquilos, en un ambiente silencioso, está lleno de significado.
Hemos hablado muchas veces de la importancia de demostrar el cariño y nuestro amor pero eso no se opone al ambiente de paz y sosiego de aquellos que se aman en silencio. Con los años, uno aprende a descubrir la forma de amar de cada uno. Encuentra cual es la que desea tu cónyuge y demuéstrasela.

© Photo: http://www.flickr.com/photos/steve-n-leona/90475983/

Publicado en on at 2:28 pm Dejar un comentario

De Jesús a Chus

Tato, Luca, Marion, Chus… infinidad de apelativos o sobrenombres con los que etiquetamos a los hijos. Es verdad que cada uno tiene su nombre de pila y apellidos. Un nombre que nos gusta y por eso así lo bautizamos. Los hay que critican la utilización de esos sobrenombres. La verdad es que he recibido alguna consulta en relación a este aspecto. ¿Hago mal en usarlos? ¿Hasta cuándo puedo hacerlo?

En mi opinión, la utilización de esos apelativos, dentro en ámbito familiar, es aceptable. Muchos de ellos tienen su origen en la infancia. Sin darnos cuenta, buscamos una forma cariñosa de llamar su atención. Por supuesto, cada uno tiene su nombre pero cuando utilizamos un apelativo para nombrarle lo que hacemos es personalizar, aun más, a ese Jesús, Luís o Mariona. De alguna forma es como eligiéramos una forma única para él. 

¿Utilizamos sobrenombres cuando nos dirigimos a nuestra pareja?: Cari, cariño, amor…

Por otra parte, no os preocupéis, serán los hijos los que nos advertirán del momento en el que debemos dejar de utilizarlos. 

© Photo: http://www.flickr.com/photos/daska

Publicado en on Enero 18, 2009 at 9:47 am Dejar un comentario

De Jesús a Chus

Tato, Luca, Marion, Chus… infinidad de apelativos o sobrenombres con los que etiquetamos a los hijos. Es verdad que cada uno tiene su nombre de pila y apellidos. Un nombre que nos gusta y por eso así lo bautizamos. Los hay que critican la utilización de esos sobrenombres. La verdad es que he recibido alguna consulta en relación a este aspecto. ¿Hago mal en usarlos? ¿Hasta cuándo puedo hacerlo?

En mi opinión, la utilización de esos apelativos, dentro en ámbito familiar, es aceptable. Muchos de ellos tienen su origen en la infancia. Sin darnos cuenta, buscamos una forma cariñosa de llamar su atención. Por supuesto, cada uno tiene su nombre pero cuando utilizamos un apelativo para nombrarle lo que hacemos es personalizar, aun más, a ese Jesús, Luís o Mariona. De alguna forma es como eligiéramos una forma única para él. 

¿Utilizamos sobrenombres cuando nos dirigimos a nuestra pareja?: Cari, cariño, amor…

Por otra parte, no os preocupéis, serán los hijos los que nos advertirán del momento en el que debemos dejar de utilizarlos. 

© Photo: http://www.flickr.com/photos/daska

Publicado en on at 9:47 am Dejar un comentario

Un hurra por Ausonia

Cuando son pequeños los hijos, les explican lo fácil que resulta entender los elementos y funcionamiento de una buena comunicación. En clase, el profesor dibuja en la pizarra los clásicos Emisor – Mensaje – Receptor y explica como interactúan. Es de esas cosas que no se nos olvidan nunca, de lo aparentemente sencillo que resulta.

Cuando los chicos son pequeños, los padres vemos como charlan unos con otros sin ningún tipo de complejo ni vergüenza: niños con niños, niños con niñas, etc.

La adolescencia es un periodo de desarrollo que, entre otras cosas, dificulta la buena comunicación. Para conseguir una buena comunicación es necesario conocer un mínimo al receptor: como piensa, como funciona, emociones, etc. Si el auténtico mérito de los adolescentes es llegar a conocerse ellos mismos, ¿cómo van a conocer con certeza a los del otro sexo?

En este sentido, los padres tienen mucho que enseñar. Desde el artículo de hoy quiero aplaudir el fantástico anuncio de la casa AUSONIA donde se ve una madre ayudando a su hijo a establecer una conversación con una chica: “hijo, si haces reír a una chica y ve que no te avergüenzas te la has ganado”. Todo un ejemplo de lo que es enseñar a los hijos la forma como son las chicas y por supuesto, como aumentar su autoestima.