De la crisis económica a la crisis del amor

Qué fácil es amar cuando no hay dificultades. La familia, un sistema totalmente abierto, es susceptible al cambio. A lo largo del recorrido iniciado en el matrimonio hay etapas de auténticas dificultades. ¿Estamos tu y yo preparados para cuando lleguen? Es difícil contestar a ello sin haber pasado por uno de ellas. Desde fuera puede parecer sencillo o evidente: “Siempre te amaré”. La realidad nos demuestra lo contrario.

¿Quién podía pensar que el momento de bonanza económica que gozábamos se iba a terminar? Es un ciclo: épocas buenas y épocas malas. ¿Sabremos salir de ella? ¿Crees que no sucederá lo mismo en tu matrimonio? Depende sólo de nosotros conseguir tirar adelante

¿Cuántos matrimonios se echan a perder por no estar preparados? La enfermedad grave de uno de los cónyuges, la de uno de los hijos, la ruina económica… ¿Cuantas parejas va a romper esta crisis mundial? 

Los mejores casos de estudio de las escuelas de negocio son aquellos en los que se analiza cómo, una entidad con problemas, aprende a tirar adelante y consigue su objetivo.

Debemos fijarnos y aprender como tiran adelante o como lo han hecho aquellas familias con algún hijo enfermo, con la mujer postrada en cama o con el padre sumido en una larga depresión. Esas son las armas que nos ayudarán a prevenir las dificultades que por supuesto, encontraremos en nuestro camino.

Haceos un favor: que la crisis económica no pueda con vosotros.

© Photo: http://www.flickr.com/photos/md_winkler/

Publicado en  on Octubre 18, 2008 at 1:48 pm Dejar un comentario

Decálogo 8º para fomar a un delincuente

8: Dele todo el dinero que quiera gastar. No vaya a sospechar que para disponer del mismo es necesario trabajar.

En lo referente al dinero que damos a los hijos, hay muchas teorías sobre la cantidad, la periodicidad e incluso sobre si es o no conveniente.

Personalmente, creo que es bueno que los jóvenes aprendan a administrar sus ahorros. La única forma, pues, es obtener un dinero por parte de los padres.

Aún así es importantísimo tener en cuenta estos puntos:

- La semanada (coloquialmente conocida) es fundamental “ganársela”. Para ello, los padres deberán pensar, decidir y hablar con el hijo para comunicarle qué deberá hacer nuestro hijo para conseguir esa semanada: tareas, faenas hogareñas, deberes escolares, etc.

- Puede perderla, al no cumplir lo pactado en el punto anterior. Se trataría, entonces, de que esa semana no obtuviera esa “prima”.

- Esa semanada debe ser proporcional: ni mucho, ni poco. Aquí sí que depende de cada familia, del número de hijos a los que tengas que repartir semanada, etc. Si damos muy poco no podrá jamás hacer uso de sus ahorros. Si obtiene demasiado, puede darse cuenta que “trabajando” poquito puede conseguir un “montón”.

- Habrá que enseñarle a administrar esa paga: como ahorrar, como gastar,…

- Aunque nos cueste, deberemos darles cierta libertad para que lo usen según sus necesidades. Si no es así, verá que el auténtico administrador de sus ahorros son sus padres. Él decide si se compra esos cromos o no. Si se lo prohibimos pasaremos por encima de todo lo que intentamos enseñar.

Yo lo resumiría en un breve: que se den cuenta que ganarlo cuesta mucho y perderlo muy poco.

© Photo: http://www.flickr.com/photos/your_teacher/

Publicado en  on Marzo 9, 2008 at 8:42 pm Dejar un comentario

Decálogo 8º para fomar a un delincuente

8: Dele todo el dinero que quiera gastar. No vaya a sospechar que para disponer del mismo es necesario trabajar.

En lo referente al dinero que damos a los hijos, hay muchas teorías sobre la cantidad, la periodicidad e incluso sobre si es o no conveniente.

Personalmente, creo que es bueno que los jóvenes aprendan a administrar sus ahorros. La única forma, pues, es obtener un dinero por parte de los padres.

Aún así es importantísimo tener en cuenta estos puntos:

- La semanada (coloquialmente conocida) es fundamental “ganársela”. Para ello, los padres deberán pensar, decidir y hablar con el hijo para comunicarle qué deberá hacer nuestro hijo para conseguir esa semanada: tareas, faenas hogareñas, deberes escolares, etc.

- Puede perderla, al no cumplir lo pactado en el punto anterior. Se trataría, entonces, de que esa semana no obtuviera esa “prima”.

- Esa semanada debe ser proporcional: ni mucho, ni poco. Aquí sí que depende de cada familia, del número de hijos a los que tengas que repartir semanada, etc. Si damos muy poco no podrá jamás hacer uso de sus ahorros. Si obtiene demasiado, puede darse cuenta que “trabajando” poquito puede conseguir un “montón”.

- Habrá que enseñarle a administrar esa paga: como ahorrar, como gastar,…

- Aunque nos cueste, deberemos darles cierta libertad para que lo usen según sus necesidades. Si no es así, verá que el auténtico administrador de sus ahorros son sus padres. Él decide si se compra esos cromos o no. Si se lo prohibimos pasaremos por encima de todo lo que intentamos enseñar.

Yo lo resumiría en un breve: que se den cuenta que ganarlo cuesta mucho y perderlo muy poco.

© Photo: http://www.flickr.com/photos/your_teacher/

Decálogo 8º para fomar a un delincuente

8: Dele todo el dinero que quiera gastar. No vaya a sospechar que para disponer del mismo es necesario trabajar.

En lo referente al dinero que damos a los hijos, hay muchas teorías sobre la cantidad, la periodicidad e incluso sobre si es o no conveniente.

Personalmente, creo que es bueno que los jóvenes aprendan a administrar sus ahorros. La única forma, pues, es obtener un dinero por parte de los padres.

Aún así es importantísimo tener en cuenta estos puntos:

- La semanada (coloquialmente conocida) es fundamental “ganársela”. Para ello, los padres deberán pensar, decidir y hablar con el hijo para comunicarle qué deberá hacer nuestro hijo para conseguir esa semanada: tareas, faenas hogareñas, deberes escolares, etc.

- Puede perderla, al no cumplir lo pactado en el punto anterior. Se trataría, entonces, de que esa semana no obtuviera esa “prima”.

- Esa semanada debe ser proporcional: ni mucho, ni poco. Aquí sí que depende de cada familia, del número de hijos a los que tengas que repartir semanada, etc. Si damos muy poco no podrá jamás hacer uso de sus ahorros. Si obtiene demasiado, puede darse cuenta que “trabajando” poquito puede conseguir un “montón”.

- Habrá que enseñarle a administrar esa paga: como ahorrar, como gastar,…

- Aunque nos cueste, deberemos darles cierta libertad para que lo usen según sus necesidades. Si no es así, verá que el auténtico administrador de sus ahorros son sus padres. Él decide si se compra esos cromos o no. Si se lo prohibimos pasaremos por encima de todo lo que intentamos enseñar.

Yo lo resumiría en un breve: que se den cuenta que ganarlo cuesta mucho y perderlo muy poco.

© Photo: http://www.flickr.com/photos/your_teacher/

Llegando a fin de mes

Para el adulto, que llegue final de mes significa cobrar la nómina. La forma como se tratan los temas económicos en casa, también es un tema de reflexión.
Ante todo, delante de los hijos, siempre hay que dar sensación de seguridad. Seguridad no significa tener una actitud prepotente, vanidosa o superflua ante los aspectos relacionados con el dinero. Seguridad significa que no deben vernos preocupados por ninguna situación.
Si el nuestro es un caso en el que llegamos a final de mes sin problemas, no es bueno que lo exterioricemos con gastos superfluos o gastando más de lo que debemos únicamente porqué tenemos dinero.
Si el nuestro es un caso en el que nos cuesta llegar a final de mes o no llegamos, igualmente no será bueno que se refleje en nuestros comentarios ante los hijos. La preocupación que podamos tener, si la exteriorizamos de cualquier modo, seguro que se la transmitiremos a ellos.
Los hijos, cuando son pequeños, deben mantenerse al margen de los vaivenes de la economía familiar. Cuando crezcan, sin intentar cargar sobre su conciencia esas preocupaciones, sí será bueno hacerles entender el valor que tienen las cosas y lo que cuesta ganarlas. Habrá que enseñarles a saber comprar y a saber ahorrar.
La mejor forma que tenemos para hacerles partícipes de la economía familiar es enseñarles a cuidar las cosas, que aprendan el valor que tienen o el por qué es importante tener las cosas limpias y ordenadas. Y la mejor manera no es recordarles estos mensajes cuando se acerca final de mes sino que lo aprendan a integrar en su foma de vivir.
Los asuntos relacionados directamente con el dinero son propios de papá y mamá.

Publicado en  on Diciembre 31, 2007 at 6:06 pm Dejar un comentario