De la crisis económica a la crisis del amor
18 oct 2008 Dejar un comentario
in Amor, Dinero, Familia, Matrimonio
Qué fácil es amar cuando no hay dificultades. La familia, un sistema totalmente abierto, es susceptible al cambio. A lo largo del recorrido iniciado en el matrimonio hay etapas de auténticas dificultades. ¿Estamos tu y yo preparados para cuando lleguen? Es difícil contestar a ello sin haber pasado por uno de ellas. Desde fuera puede parecer sencillo o evidente: “Siempre te amaré”. La realidad nos demuestra lo contrario.
¿Quién podía pensar que el momento de bonanza económica que gozábamos se iba a terminar? Es un ciclo: épocas buenas y épocas malas. ¿Sabremos salir de ella? ¿Crees que no sucederá lo mismo en tu matrimonio? Depende sólo de nosotros conseguir tirar adelante
¿Cuántos matrimonios se echan a perder por no estar preparados? La enfermedad grave de uno de los cónyuges, la de uno de los hijos, la ruina económica… ¿Cuantas parejas va a romper esta crisis mundial?
Los mejores casos de estudio de las escuelas de negocio son aquellos en los que se analiza cómo, una entidad con problemas, aprende a tirar adelante y consigue su objetivo.
Debemos fijarnos y aprender como tiran adelante o como lo han hecho aquellas familias con algún hijo enfermo, con la mujer postrada en cama o con el padre sumido en una larga depresión. Esas son las armas que nos ayudarán a prevenir las dificultades que por supuesto, encontraremos en nuestro camino.
Haceos un favor: que la crisis económica no pueda con vosotros.
© Photo: http://www.flickr.com/photos/md_winkler/
Decálogo 8º para fomar a un delincuente
09 mar 2008 Dejar un comentario
En lo referente al dinero que damos a los hijos, hay muchas teorías sobre la cantidad, la periodicidad e incluso sobre si es o no conveniente.
Personalmente, creo que es bueno que los jóvenes aprendan a administrar sus ahorros. La única forma, pues, es obtener un dinero por parte de los padres.
Aún así es importantísimo tener en cuenta estos puntos:
- La semanada (coloquialmente conocida) es fundamental “ganársela”. Para ello, los padres deberán pensar, decidir y hablar con el hijo para comunicarle qué deberá hacer nuestro hijo para conseguir esa semanada: tareas, faenas hogareñas, deberes escolares, etc.
- Puede perderla, al no cumplir lo pactado en el punto anterior. Se trataría, entonces, de que esa semana no obtuviera esa “prima”.
- Esa semanada debe ser proporcional: ni mucho, ni poco. Aquí sí que depende de cada familia, del número de hijos a los que tengas que repartir semanada, etc. Si damos muy poco no podrá jamás hacer uso de sus ahorros. Si obtiene demasiado, puede darse cuenta que “trabajando” poquito puede conseguir un “montón”.
- Habrá que enseñarle a administrar esa paga: como ahorrar, como gastar,…
- Aunque nos cueste, deberemos darles cierta libertad para que lo usen según sus necesidades. Si no es así, verá que el auténtico administrador de sus ahorros son sus padres. Él decide si se compra esos cromos o no. Si se lo prohibimos pasaremos por encima de todo lo que intentamos enseñar.
Yo lo resumiría en un breve: que se den cuenta que ganarlo cuesta mucho y perderlo muy poco.
© Photo: http://www.flickr.com/photos/your_teacher/
Decálogo 8º para fomar a un delincuente
09 mar 2008 Dejar un comentario
in Decálogos, Dinero, Educación, Familia
En lo referente al dinero que damos a los hijos, hay muchas teorías sobre la cantidad, la periodicidad e incluso sobre si es o no conveniente.
Personalmente, creo que es bueno que los jóvenes aprendan a administrar sus ahorros. La única forma, pues, es obtener un dinero por parte de los padres.
Aún así es importantísimo tener en cuenta estos puntos:
- La semanada (coloquialmente conocida) es fundamental “ganársela”. Para ello, los padres deberán pensar, decidir y hablar con el hijo para comunicarle qué deberá hacer nuestro hijo para conseguir esa semanada: tareas, faenas hogareñas, deberes escolares, etc.
- Puede perderla, al no cumplir lo pactado en el punto anterior. Se trataría, entonces, de que esa semana no obtuviera esa “prima”.
- Esa semanada debe ser proporcional: ni mucho, ni poco. Aquí sí que depende de cada familia, del número de hijos a los que tengas que repartir semanada, etc. Si damos muy poco no podrá jamás hacer uso de sus ahorros. Si obtiene demasiado, puede darse cuenta que “trabajando” poquito puede conseguir un “montón”.
- Habrá que enseñarle a administrar esa paga: como ahorrar, como gastar,…
- Aunque nos cueste, deberemos darles cierta libertad para que lo usen según sus necesidades. Si no es así, verá que el auténtico administrador de sus ahorros son sus padres. Él decide si se compra esos cromos o no. Si se lo prohibimos pasaremos por encima de todo lo que intentamos enseñar.
Yo lo resumiría en un breve: que se den cuenta que ganarlo cuesta mucho y perderlo muy poco.
© Photo: http://www.flickr.com/photos/your_teacher/
Decálogo 8º para fomar a un delincuente
09 mar 2008 Dejar un comentario
in Decálogos, Dinero, Educación, Familia
En lo referente al dinero que damos a los hijos, hay muchas teorías sobre la cantidad, la periodicidad e incluso sobre si es o no conveniente.
Personalmente, creo que es bueno que los jóvenes aprendan a administrar sus ahorros. La única forma, pues, es obtener un dinero por parte de los padres.
Aún así es importantísimo tener en cuenta estos puntos:
- La semanada (coloquialmente conocida) es fundamental “ganársela”. Para ello, los padres deberán pensar, decidir y hablar con el hijo para comunicarle qué deberá hacer nuestro hijo para conseguir esa semanada: tareas, faenas hogareñas, deberes escolares, etc.
- Puede perderla, al no cumplir lo pactado en el punto anterior. Se trataría, entonces, de que esa semana no obtuviera esa “prima”.
- Esa semanada debe ser proporcional: ni mucho, ni poco. Aquí sí que depende de cada familia, del número de hijos a los que tengas que repartir semanada, etc. Si damos muy poco no podrá jamás hacer uso de sus ahorros. Si obtiene demasiado, puede darse cuenta que “trabajando” poquito puede conseguir un “montón”.
- Habrá que enseñarle a administrar esa paga: como ahorrar, como gastar,…
- Aunque nos cueste, deberemos darles cierta libertad para que lo usen según sus necesidades. Si no es así, verá que el auténtico administrador de sus ahorros son sus padres. Él decide si se compra esos cromos o no. Si se lo prohibimos pasaremos por encima de todo lo que intentamos enseñar.
Yo lo resumiría en un breve: que se den cuenta que ganarlo cuesta mucho y perderlo muy poco.
© Photo: http://www.flickr.com/photos/your_teacher/
Llegando a fin de mes
31 dic 2007 Dejar un comentario

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