El paparazzi

¿En qué familia no hay aquel que se cuelga la cámara fotográfica al cuello y almacena las imágenes de toda una vida? Reuniones familiares, bautizos, viajes, excursiones… No hay suceso que pase desapercibido para el paparazzi familiar. Es una bonita actividad que refleja, en muchos casos, el resumen de unas vivencias. Pero… ¿es en realidad el reflejo de una vida? Debería serlo pero, a menudo, deseamos tanto la fotografía que forzamos la propia realidad y, entonces, ese álbum familiar se convierte en una simple colección de imágenes sin sentido.
Si el niño no quiere ponerse junto a la jaula de gorilas o colgarse una serpiente del cuello, ¡no le fuerces! ¿Vale la pena esa fotografía? ¿Qué buscamos con ella?
¡Créeme, no vale la pena! ¿Te gustaría que lo intentara? Empieza tú antes colgándote esa serpiente del cuello. La confianza que necesita ante un reto debe entrarle por ósmosis.

© Photo: http://www.flickr.com/photos/bernatcg

El paparazzi

¿En qué familia no hay aquel que se cuelga la cámara fotográfica al cuello y almacena las imágenes de toda una vida? Reuniones familiares, bautizos, viajes, excursiones… No hay suceso que pase desapercibido para el paparazzi familiar. Es una bonita actividad que refleja, en muchos casos, el resumen de unas vivencias. Pero… ¿es en realidad el reflejo de una vida? Debería serlo pero, a menudo, deseamos tanto la fotografía que forzamos la propia realidad y, entonces, ese álbum familiar se convierte en una simple colección de imágenes sin sentido.
Si el niño no quiere ponerse junto a la jaula de gorilas o colgarse una serpiente del cuello, ¡no le fuerces! ¿Vale la pena esa fotografía? ¿Qué buscamos con ella?
¡Créeme, no vale la pena! ¿Te gustaría que lo intentara? Empieza tú antes colgándote esa serpiente del cuello. La confianza que necesita ante un reto debe entrarle por ósmosis.

© Photo: http://www.flickr.com/photos/bernatcg

El termostato infantil

La amenazante sequía que azotaba Catalunya, antes de verano, puso en peligro el llenado de las piscinas privadas de los catalanes. La providencial lluvia del mes de mayo nos permite hoy disfrutar del refrescante baño veraniego… ¿Cómo soportar un verano sin piscinas? ¿Cómo soportar a nuestros hijos sin su baño diario?

Uno de los aspectos curiosos que hace tiempo me da que pensar es el total desconocimiento que tienen, los pequeños de casa, de lo que es pasar frío o pasar calor. Mejor dicho… ¿qué es el frío y el calor? ¿Qué hago para no tener frío o calor?

Y es que, sobretodo en estas fechas, debemos estar alerta por el peligro que conlleva. Hemos de ser nosotros los que controlemos si beben o no beben agua, que estén frescos, mojarlos, etc…

Los más pequeñitos podrían estar horas en la piscina sin darse cuenta que están muertos de frío. Es entonces cuando se oye a mamá decirle que salgan y que se cubran con la toalla. Ves al “renacuajo” salir tiritando de frío y sin saber qué hacer para que se le pase esa sensación.

En invierno pasa lo mismo. En pleno mes de enero salen los niños al recreo con mangas de camisa. Si la profesora nos les recuerda que cojan el abrigo, nadie lo cogería.

Eso nos demuestra el auténtico desconocimiento que tienen de su propio termostato. Tienen la sensación de frío o calor pero no saben como reaccionar para recuperar una buena temperatura.

En invierno es importante que estemos pendiente de ello para que no cojan catarros pero más importante es en verano, cuando mojarles y darles agua les ahorrará males mayores.

© Photo: http://www.flickr.com/photos/mexcatracho/

Publicado en on Julio 25, 2008 at 5:26 pm Dejar un comentario

El termostato infantil

La amenazante sequía que azotaba Catalunya, antes de verano, puso en peligro el llenado de las piscinas privadas de los catalanes. La providencial lluvia del mes de mayo nos permite hoy disfrutar del refrescante baño veraniego… ¿Cómo soportar un verano sin piscinas? ¿Cómo soportar a nuestros hijos sin su baño diario?

Uno de los aspectos curiosos que hace tiempo me da que pensar es el total desconocimiento que tienen, los pequeños de casa, de lo que es pasar frío o pasar calor. Mejor dicho… ¿qué es el frío y el calor? ¿Qué hago para no tener frío o calor?

Y es que, sobretodo en estas fechas, debemos estar alerta por el peligro que conlleva. Hemos de ser nosotros los que controlemos si beben o no beben agua, que estén frescos, mojarlos, etc…

Los más pequeñitos podrían estar horas en la piscina sin darse cuenta que están muertos de frío. Es entonces cuando se oye a mamá decirle que salgan y que se cubran con la toalla. Ves al “renacuajo” salir tiritando de frío y sin saber qué hacer para que se le pase esa sensación.

En invierno pasa lo mismo. En pleno mes de enero salen los niños al recreo con mangas de camisa. Si la profesora nos les recuerda que cojan el abrigo, nadie lo cogería.

Eso nos demuestra el auténtico desconocimiento que tienen de su propio termostato. Tienen la sensación de frío o calor pero no saben como reaccionar para recuperar una buena temperatura.

En invierno es importante que estemos pendiente de ello para que no cojan catarros pero más importante es en verano, cuando mojarles y darles agua les ahorrará males mayores.

© Photo: http://www.flickr.com/photos/mexcatracho/

El termostato infantil

La amenazante sequía que azotaba Catalunya, antes de verano, puso en peligro el llenado de las piscinas privadas de los catalanes. La providencial lluvia del mes de mayo nos permite hoy disfrutar del refrescante baño veraniego… ¿Cómo soportar un verano sin piscinas? ¿Cómo soportar a nuestros hijos sin su baño diario?

Uno de los aspectos curiosos que hace tiempo me da que pensar es el total desconocimiento que tienen, los pequeños de casa, de lo que es pasar frío o pasar calor. Mejor dicho… ¿qué es el frío y el calor? ¿Qué hago para no tener frío o calor?

Y es que, sobretodo en estas fechas, debemos estar alerta por el peligro que conlleva. Hemos de ser nosotros los que controlemos si beben o no beben agua, que estén frescos, mojarlos, etc…

Los más pequeñitos podrían estar horas en la piscina sin darse cuenta que están muertos de frío. Es entonces cuando se oye a mamá decirle que salgan y que se cubran con la toalla. Ves al “renacuajo” salir tiritando de frío y sin saber qué hacer para que se le pase esa sensación.

En invierno pasa lo mismo. En pleno mes de enero salen los niños al recreo con mangas de camisa. Si la profesora nos les recuerda que cojan el abrigo, nadie lo cogería.

Eso nos demuestra el auténtico desconocimiento que tienen de su propio termostato. Tienen la sensación de frío o calor pero no saben como reaccionar para recuperar una buena temperatura.

En invierno es importante que estemos pendiente de ello para que no cojan catarros pero más importante es en verano, cuando mojarles y darles agua les ahorrará males mayores.

© Photo: http://www.flickr.com/photos/mexcatracho/