¿Cuál es tu equipo?
22 may 2010 1 comentario
in Alegría, Amigos, Familia, Felicidad, Matrimonio
Cojamos al mejor equipo deportivo, al ganador de un “Oscar”, al mejor cocinero… todos tienen algo en común: ninguno de sus éxitos habría sido posible sin la colaboración de un buen equipo.
En la vida, las individualidades no te llevan a ninguna parte; o mejor dicho, al fracaso.
Profesionalmente nos rodeamos de personas competentes, profesionales… Elegimos unos amigos que nos ayudan a ser mejor persona. Nos casamos, un día, con aquella persona con la que queríamos compartir nuestra vida.
¿Te has parado alguna vez a pensar en todos ellos? ¿Con sus nombres y apellidos? Recuerda los tres ámbitos: profesional, amistad y familiar. Ahora, según tus prioridades, ordénalos y analiza el tiempo que les dedicas y la forma como los cuidas.
No estamos solos y debemos agradecer a los que nos rodean el simple hecho de estar allí. Sin ellos no lograremos jamás el éxito.
Una nueva perspectiva
23 ene 2010 1 comentario
Cuando en una mediación hay hijos de por medio, el objetivo primordial es buscar el beneficio de los hijos. Todavía hay personas que preguntan cómo pueden llevar una separación para evitar el sufrimiento de los hijos. Eso es imposible, a menos que, el hecho de mantener al matrimonio unido haga que los hijos vivan un calvario continuo. En estos casos (el porcentaje más bajo de entre todas las separaciones) la separación es un alivio. Por tanto, la pregunta correcta sería, de qué forma debemos actuar para conseguir el mínimo sufrimiento posible.
Cuando asisto a esas parejas, lo primero que les hago hincapié es que tengan en cuenta que no deben pensar como pareja sino que deben hacerlo como padres. De esta forma se tiene mucho más presente el bien de los pequeños a la hora de tomar decisiones y llegar a acuerdos. Es muy importante este detalle, pues con esta nueva perspectiva se consiguen muchos beneficios que, de otra forma, es muy difícil conseguir.
Si te encuentras en esta difícil situación, tenlo en cuenta.
Para él y para ella
26 abr 2009 Dejar un comentario
in Amor, Familia, Igualdad, Padres
La forma como las personas demostramos nuestro afecto a los demás, tiene muchas variantes. Cada cultura tiene sus propias maneras y cada familia adapta las suyas propias.
Esta semana he tenido la oportunidad de volver a escuchar al Dr. Jokin de Irala quien nos recordaba la importancia de mostrar gestualmente nuestro amor a nuestros hijos varones. ¿Abrazamos igual a nuestros hijos que a nuestras hijas?, ¿Les besamos igual?
No te equivoques: ellos y ellas necesitan sentir en sus carnes el amor que sentimos por ellos.
© Photo: http://www.flickr.com/photos/lightfalling/
Para él y para ella
26 abr 2009 Dejar un comentario
in Amor, Familia, Igualdad, Padres
La forma como las personas demostramos nuestro afecto a los demás, tiene muchas variantes. Cada cultura tiene sus propias maneras y cada familia adapta las suyas propias.
Esta semana he tenido la oportunidad de volver a escuchar al Dr. Jokin de Irala quien nos recordaba la importancia de mostrar gestualmente nuestro amor a nuestros hijos varones. ¿Abrazamos igual a nuestros hijos que a nuestras hijas?, ¿Les besamos igual?
No te equivoques: ellos y ellas necesitan sentir en sus carnes el amor que sentimos por ellos.
© Photo: http://www.flickr.com/photos/lightfalling/
De Jesús a Chus
18 ene 2009 Dejar un comentario
in Comunicación, Familia, Hijos
Tato, Luca, Marion, Chus… infinidad de apelativos o sobrenombres con los que etiquetamos a los hijos. Es verdad que cada uno tiene su nombre de pila y apellidos. Un nombre que nos gusta y por eso así lo bautizamos. Los hay que critican la utilización de esos sobrenombres. La verdad es que he recibido alguna consulta en relación a este aspecto. ¿Hago mal en usarlos? ¿Hasta cuándo puedo hacerlo?
En mi opinión, la utilización de esos apelativos, dentro en ámbito familiar, es aceptable. Muchos de ellos tienen su origen en la infancia. Sin darnos cuenta, buscamos una forma cariñosa de llamar su atención. Por supuesto, cada uno tiene su nombre pero cuando utilizamos un apelativo para nombrarle lo que hacemos es personalizar, aun más, a ese Jesús, Luís o Mariona. De alguna forma es como eligiéramos una forma única para él.
¿Utilizamos sobrenombres cuando nos dirigimos a nuestra pareja?: Cari, cariño, amor…
Por otra parte, no os preocupéis, serán los hijos los que nos advertirán del momento en el que debemos dejar de utilizarlos.
© Photo: http://www.flickr.com/photos/daska



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