Un verano en la biblioteca

“Por el grosor del polvo en los libros de una biblioteca pública, puede medirse la cultura de un pueblo” (John Ernst Steinbeck, 1902-1968, escritor estadounidense galardonado con el premio Nobel de Literatura)

Una de las mejores actividades a potenciar, durante el verano y el resto del año, es sin duda la lectura. Siempre nos quejamos, durante el curso escolar, que no hay tiempo para muchas cosas. En verano, el tiempo es, precisamente, lo que sobra.
Hoy os recomiendo regalar a vuestros hijos el carné de la biblioteca más cercana a vuestra casa. La ilusión de ese “cartoncito” y la costumbre de visitarla con frecuencia les animará, sin duda, a la lectura. Proponeros coger un libro a la semana o, dependiendo de la edad, coger unos cuantos para que puedan aficionarse durante unos días. El truco está en marcar en vuestro horario unos días y unas horas a la semana para acercaros, con ellos, a la biblioteca y elegir buenos libros.
Además, se agradece la temperatura fresquita que hay en todas ellas en esta época del año.

© Photo: http://www.flickr.com/photos/grahamel

Publicado en on Julio 3, 2009 at 2:59 pm Dejar un comentario

Un verano en la biblioteca

“Por el grosor del polvo en los libros de una biblioteca pública, puede medirse la cultura de un pueblo” (John Ernst Steinbeck, 1902-1968, escritor estadounidense galardonado con el premio Nobel de Literatura)

Una de las mejores actividades a potenciar, durante el verano y el resto del año, es sin duda la lectura. Siempre nos quejamos, durante el curso escolar, que no hay tiempo para muchas cosas. En verano, el tiempo es, precisamente, lo que sobra.
Hoy os recomiendo regalar a vuestros hijos el carné de la biblioteca más cercana a vuestra casa. La ilusión de ese “cartoncito” y la costumbre de visitarla con frecuencia les animará, sin duda, a la lectura. Proponeros coger un libro a la semana o, dependiendo de la edad, coger unos cuantos para que puedan aficionarse durante unos días. El truco está en marcar en vuestro horario unos días y unas horas a la semana para acercaros, con ellos, a la biblioteca y elegir buenos libros.
Además, se agradece la temperatura fresquita que hay en todas ellas en esta época del año.

© Photo: http://www.flickr.com/photos/grahamel

Publicado en on at 2:59 pm Dejar un comentario

Alerta roja

Aviso urgente a todos los hospitales, centros de salud, colegios, centros de enseñanza, padres, abuelos…: tenemos una nueva epidemia. Es un virus letal para el ser humano y empieza en edades muy tempranas. Se dan casos de niños que lo sufren y empiezan a desarrollarlo desde el preciso instante de su nacimiento. Es mortal para el correcto crecimiento de la persona y de la sociedad en general. Ha sido descubierto como el peor virus educativo del siglo XXI y hasta ahora lo conocíamos como SOBREPROTECCIÓN.

Es extremadamente peligroso porqué afecta a los más pequeños y destroza a los mayores. Destruye la iniciativa personal, el crecimiento interior, la maduración necesaria para el desarrollo, la generosidad, las ganas de mejorar, de trabajar, de pensar en el futuro y fomenta el egoísmo, la avaricia, la pereza, la comodidad, inseguridad, agresividad, intolerancia y muchos más vicios perniciosos para el individuo.

Las estadísticas nos demuestran que la enfermedad tiene el origen en el ámbito familiar y lo peor de todo es que sólo un especialista puede diagnosticarla en el paciente y su origen. El virus se ha gestado en la sociedad del bienestar vivida hasta hace poco. En épocas en las cuales era mucho más difícil poder vencer los obstáculos, la sociedad no sufría esta epidemia y, curiosamente, cuando parecía que no habría que sufrir por el porvenir, se han visto incrementados infinitamente los casos de sobreprotección.

Pero también hay buenas noticias: con los métodos adecuados y con un buen diagnóstico, este tipo de epidemia tiene solución. Vaya a ver a su coach personal y hágase las pruebas.

Alerta roja

Aviso urgente a todos los hospitales, centros de salud, colegios, centros de enseñanza, padres, abuelos…: tenemos una nueva epidemia. Es un virus letal para el ser humano y empieza en edades muy tempranas. Se dan casos de niños que lo sufren y empiezan a desarrollarlo desde el preciso instante de su nacimiento. Es mortal para el correcto crecimiento de la persona y de la sociedad en general. Ha sido descubierto como el peor virus educativo del siglo XXI y hasta ahora lo conocíamos como SOBREPROTECCIÓN.

Es extremadamente peligroso porqué afecta a los más pequeños y destroza a los mayores. Destruye la iniciativa personal, el crecimiento interior, la maduración necesaria para el desarrollo, la generosidad, las ganas de mejorar, de trabajar, de pensar en el futuro y fomenta el egoísmo, la avaricia, la pereza, la comodidad, inseguridad, agresividad, intolerancia y muchos más vicios perniciosos para el individuo.

Las estadísticas nos demuestran que la enfermedad tiene el origen en el ámbito familiar y lo peor de todo es que sólo un especialista puede diagnosticarla en el paciente y su origen. El virus se ha gestado en la sociedad del bienestar vivida hasta hace poco. En épocas en las cuales era mucho más difícil poder vencer los obstáculos, la sociedad no sufría esta epidemia y, curiosamente, cuando parecía que no habría que sufrir por el porvenir, se han visto incrementados infinitamente los casos de sobreprotección.

Pero también hay buenas noticias: con los métodos adecuados y con un buen diagnóstico, este tipo de epidemia tiene solución. Vaya a ver a su coach personal y hágase las pruebas.

La asistenta

Felipe, de 12 años, tira los papeles al suelo porqué, según dice, no quiere dejar en el paro a los que se dedican al servicio de limpieza del ayuntamiento.

Hay un grupo de padres que se preocupan profundamente del desarrollo intelectual de sus hijos. Son padres que hacen los deberes con sus hijos, estudian con ellos, les apuntan a todo tipo de cursillos extraescolares y, por supuesto, les tienen reservado un cursillo de idiomas en el extranjero. ¿Es eso lo más importante? Entonces, ¿por qué le dedicamos tanto tiempo?

Hace unos días conocí unos padres de este tipo. Al preguntarles sobre hábitos cuotidianos como limpiarse los zapatos, ordenar la habitación o dejar ordenado el lavabo, la respuesta fue directa: ¡En casa tenemos una señora que hace esas cosas. Nosotros tampoco nos hacemos la cama!

De nada sirve la formación intelectual sin la adquisición de unos buenos hábitos. El orden, la perseverancia o el servicio a los demás no se aprende en los libros o academias.

No tengáis miedo a dejar en el paro a la persona que  os ayuda en casa. Cuando no haga camas u ordene cosas que debía haber ordenado vuestro hijo hará tareas que hasta ahora no puede hacer. Padres e hijos debemos cultivar unos buenos hábitos diariamente.

Publicado en on Febrero 22, 2009 at 8:36 pm Comentarios (1)