El ejemplo de Uganda

Los índices de contagio del virus del SIDA son alarmantes. Las únicas campañas promovidas por las distintas instituciones, incluidas las del gobierno, se limitan a promocionar el preservativo como único remedio.

Se equivoca, si es de los que piensa que con otro gobierno esto cambiaría. Nada de nada. Ya hemos tenido otros gobiernos y el mensaje siempre es el mismo: ponte el preservativo para “jugar” con el sexo. No voy a hablar sobre el enfoque que le dan siempre al acto sexual (un simple juego).

Si les prometiera que conozco el número que saldrá premiado en la lotería de Navidad, lo comprarían, ¿no? Si les asegurara que conozco la fórmula para volver nuestro planeta al estado de “salud medioambiental” que se merece, me escucharían, ¿no? ¿Y si les dijera que hay una fórmula para reducir el número de infectados de Sida? ¿Y si les dijera que se ha probado y que funciona? ¿Y si les dijera que los datos son espectaculares?

El ejemplo a seguir es el de Uganda: país africano con una población infectada con el VIH hasta las trancas. Hace unos años la hermana católica Miriam Duggan desarrolló un programa llamado “Educación para la Vida”, un programa que alienta a las personas a vivir la abstinencia sexual antes del matrimonio y la fidelidad dentro de él. Ya hablamos de estas ideas ayer y los resultados, claramente demostrados, dejan a cualquiera con la boca abierta.

¿Por qué estos datos no se divulgan? ¿Por qué no se siguen estos ejemplos? ¿Por qué no se promueven campañas como esas?

“Sí hay fórmulas que funcionan e infinitamente mejores que la de ir regalando preservativos en las escuelas.”

Publicado en  on Diciembre 31, 2007 at 6:13 pm Dejar un comentario

El ejemplo de Uganda

Los índices de contagio del virus del SIDA son alarmantes. Las únicas campañas promovidas por las distintas instituciones, incluidas las del gobierno, se limitan a promocionar el preservativo como único remedio.

Se equivoca, si es de los que piensa que con otro gobierno esto cambiaría. Nada de nada. Ya hemos tenido otros gobiernos y el mensaje siempre es el mismo: ponte el preservativo para “jugar” con el sexo. No voy a hablar sobre el enfoque que le dan siempre al acto sexual (un simple juego).

Si les prometiera que conozco el número que saldrá premiado en la lotería de Navidad, lo comprarían, ¿no? Si les asegurara que conozco la fórmula para volver nuestro planeta al estado de “salud medioambiental” que se merece, me escucharían, ¿no? ¿Y si les dijera que hay una fórmula para reducir el número de infectados de Sida? ¿Y si les dijera que se ha probado y que funciona? ¿Y si les dijera que los datos son espectaculares?

El ejemplo a seguir es el de Uganda: país africano con una población infectada con el VIH hasta las trancas. Hace unos años la hermana católica Miriam Duggan desarrolló un programa llamado “Educación para la Vida”, un programa que alienta a las personas a vivir la abstinencia sexual antes del matrimonio y la fidelidad dentro de él. Ya hablamos de estas ideas ayer y los resultados, claramente demostrados, dejan a cualquiera con la boca abierta.

¿Por qué estos datos no se divulgan? ¿Por qué no se siguen estos ejemplos? ¿Por qué no se promueven campañas como esas?

“Sí hay fórmulas que funcionan e infinitamente mejores que la de ir regalando preservativos en las escuelas.”

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El ejemplo de Uganda

Los índices de contagio del virus del SIDA son alarmantes. Las únicas campañas promovidas por las distintas instituciones, incluidas las del gobierno, se limitan a promocionar el preservativo como único remedio.

Se equivoca, si es de los que piensa que con otro gobierno esto cambiaría. Nada de nada. Ya hemos tenido otros gobiernos y el mensaje siempre es el mismo: ponte el preservativo para “jugar” con el sexo. No voy a hablar sobre el enfoque que le dan siempre al acto sexual (un simple juego).

Si les prometiera que conozco el número que saldrá premiado en la lotería de Navidad, lo comprarían, ¿no? Si les asegurara que conozco la fórmula para volver nuestro planeta al estado de “salud medioambiental” que se merece, me escucharían, ¿no? ¿Y si les dijera que hay una fórmula para reducir el número de infectados de Sida? ¿Y si les dijera que se ha probado y que funciona? ¿Y si les dijera que los datos son espectaculares?

El ejemplo a seguir es el de Uganda: país africano con una población infectada con el VIH hasta las trancas. Hace unos años la hermana católica Miriam Duggan desarrolló un programa llamado “Educación para la Vida”, un programa que alienta a las personas a vivir la abstinencia sexual antes del matrimonio y la fidelidad dentro de él. Ya hablamos de estas ideas ayer y los resultados, claramente demostrados, dejan a cualquiera con la boca abierta.

¿Por qué estos datos no se divulgan? ¿Por qué no se siguen estos ejemplos? ¿Por qué no se promueven campañas como esas?

“Sí hay fórmulas que funcionan e infinitamente mejores que la de ir regalando preservativos en las escuelas.”

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Auténticos medios para salvar vidas

Ayer, día mundial de la lucha contra el Sida, parecía el día mundial del preservativo. Todas las campañas divulgadas por los distintos medios de comunicación vendían la idea de usa el preservativo como única vía de prevención.
Estas campañas van dirigidas tanto a jóvenes como a adultos. Me pregunto por qué no darán otros consejos que seguro ayudarían a salvar más vidas. Debe ser que a las administraciones no se les ha ocurrido. No importa, aquí os sugiero 2 claves para salvar vidas:
Para el adulto la fidelidad. Fidelidad a tu marido o mujer ya que la promiscuidad multiplica infinitamente la posibilidad de contraer el VIH.
A los jóvenes les sugiero, antes que eso, que reflexionen sobre el valor que tiene la espera.
Recuerdo que unos padres me comentaban que actualmente les parecía muy difícil poder explicar a sus hijos que debían esperar y no entregarse totalmente a ese novio o novia que decían que amaban. La respuesta, nada científica pero llena de sentido común fue:
a tu pareja, lo más grande que puedes darle es TODO tu ser en TODAS sus dimensiones (físicas, racionales, emocionales…). Es lógico que esa TOTALIDAD se la reserves a quien decidas que sea tu marido o mujer, ¿no?
De novios, le entregas partes de tu ser: emocionalmente le entregas una parte, le quieres pero no le has entregado tu corazón por completo. La totalidad de tu corazón es para siempre y eso lo dejas para el matrimonio. Físicamente ocurre lo mismo. Le abrazas, le besas pero… ¿debes entregarte todo? ¿es el momento? ¿seguro que será él tu futuro marido o mujer? Así pues, la lógica nos lleva a que ese 100% de ti físico, igual que el 100% de las demás de tus dimensiones, lo reserves para el matrimonio.

P.D.: no quisiera dar a entender que cada dimensión de la persona funciona por libre pues NO es así. En otro artículo explicaremos como no puede entenderse, de una forma ordenada, una concepción de la persona basada en la suma de sus partes (dimensiones).

Auténticos medios para salvar vidas

Ayer, día mundial de la lucha contra el Sida, parecía el día mundial del preservativo. Todas las campañas divulgadas por los distintos medios de comunicación vendían la idea de usa el preservativo como única vía de prevención.
Estas campañas van dirigidas tanto a jóvenes como a adultos. Me pregunto por qué no darán otros consejos que seguro ayudarían a salvar más vidas. Debe ser que a las administraciones no se les ha ocurrido. No importa, aquí os sugiero 2 claves para salvar vidas:
Para el adulto la fidelidad. Fidelidad a tu marido o mujer ya que la promiscuidad multiplica infinitamente la posibilidad de contraer el VIH.
A los jóvenes les sugiero, antes que eso, que reflexionen sobre el valor que tiene la espera.
Recuerdo que unos padres me comentaban que actualmente les parecía muy difícil poder explicar a sus hijos que debían esperar y no entregarse totalmente a ese novio o novia que decían que amaban. La respuesta, nada científica pero llena de sentido común fue:
a tu pareja, lo más grande que puedes darle es TODO tu ser en TODAS sus dimensiones (físicas, racionales, emocionales…). Es lógico que esa TOTALIDAD se la reserves a quien decidas que sea tu marido o mujer, ¿no?
De novios, le entregas partes de tu ser: emocionalmente le entregas una parte, le quieres pero no le has entregado tu corazón por completo. La totalidad de tu corazón es para siempre y eso lo dejas para el matrimonio. Físicamente ocurre lo mismo. Le abrazas, le besas pero… ¿debes entregarte todo? ¿es el momento? ¿seguro que será él tu futuro marido o mujer? Así pues, la lógica nos lleva a que ese 100% de ti físico, igual que el 100% de las demás de tus dimensiones, lo reserves para el matrimonio.

P.D.: no quisiera dar a entender que cada dimensión de la persona funciona por libre pues NO es así. En otro artículo explicaremos como no puede entenderse, de una forma ordenada, una concepción de la persona basada en la suma de sus partes (dimensiones).