Final de junio

Llega fin de junio y con ello las vacaciones de todo docente. No empezaremos a debatir sobre si son muchos o pocos los días que tienen. Lo que importa es que, tarde o temprano, todo trabajador tiene sus merecidas vacaciones.
Éste ha sido y está siendo un año muy duro en relación al trabajo de muchos españoles. Muchos han perdido su empleo o, junto con las vacaciones, lo perderán. Creo que deberíamos tenerles en cuenta cuando se nos llene la boca al decir estoy de vacaciones. Ellos, sin desearlo, las empezaron hace muchos meses y, seguramente, dejarían de hacerlas por un empleo honrado.
Ya no digamos cuando se acerque la fecha de vuelta al trabajo. ¿Volveremos a lamentarnos por la vuelta a las duras jornadas laborales? Piensa que hay muchos que te sustituirían sin pensárselo dos veces.

P.D. Nos vemos en septiembre. Un saludo a tod@s.

Hortalizas gratuitas

Odisea 2001. Siempre me ha llamado la atención el salto en el tiempo que había desde la escena de Stanley Kubrick en la que el hueso sale volando y se enlaza con la era especial: el mayor salto cinematográfico de la historia. Y es que, con el tiempo, todo cambia o se adapta.
Hace unos días comentábamos, con unos colegas, el cambio que ha sufrido la sociedad juvenil en referencia a la adquisición y asimilación de conocimientos: el papel de la memoria. Hace un tiempo (no prehistórico) los alumnos aprendían ejercitando la memoria. Eso requería atención, repetición, esfuerzo, tranquilidad, silencio, constancia, etc. ¿Es eso posible hoy?
Los que nos sumergimos diariamente en su mundo nos damos cuenta que, hoy en día, necesitan que se les repitan las cosas ochenta veces. En su vocabulario abundan expresiones cómo: ¿qué?, ¿cómo dices?, ¿puedes repetir?, ¿qué página?, ¿qué ejercicio?, ¿qué has dicho, mamá? Una de las causas principales es la falta de atención que prestan a lo que se les dice. Todos aquellos hábitos que recordábamos que trabajábamos con el uso de la memoria parecen haber desaparecido.
Hoy en día son gobernados por una memoria corta e inmediata. Tienen una gran capacidad para almacenar información pero no la usan. El motivo es evidente: ¿Por qué tener que almacenar información cuando lo tengo todo a mi alcance? Mis padres y profesores me repiten las cosas cuando se lo pido, cuando deseo algo me lo dan, cuando necesito información la encuentro en internet en unos segundos,… ¿Para qué almacenar y esforzarme en ello cuando lo tengo todo a mi alrededor?
Yo no iría al mercado cada día si tuviera un huerto de hortalizas gratuitas delante de casa.

Contratiempos

Esta semana ha tocado hija enferma. El invierno tiene estas cosas: los físicamente más indefensos (los pequeños y los ancianos) se apoderan de casi todos los virus que salen al mercado.

Ingresar a un hijo supone un desbarajuste familiar tremendo. La vida en casa está más o menos sumida en unas actuaciones y actividades rutinarias que se ven rotas por una situación nueva. Cada mañana, por ejemplo, se repiten los mismos pasos desde que nos levantamos hasta que llevamos los hijos al colegio. Pero, ¿qué pasa el día en que al cerrar la puerta tu hijo vomita el desayuno en la escalera? ¿qué sucede cuando tenemos un hijo enfermo y tenías otros planes? Son esos momentos donde entra en juego la capacidad de reacción de los adultos. ¿Eres capaz de mantener la calma? ¿Sabes buscar soluciones? ¿Qué pasos seguir? En el 95% de los casos sufres por un motivo: el trabajo.

Pensar como capear las reuniones que tenías a primera hora, qué te dirán los jefes o como explicar lo sucedido son las cosas que nos preocupan en ese momento. Pero… ¿tenemos claro lo que es verdaderamente importante en nuestra vida? (deporte, trabajo, relaciones sociales, hijos, esposa, padres, ocio, estudios…)

Todo en esta vida es cuestión de prioridades, de escala de valores. Descubre cuáles son las tuyas y actúa en consecuencia.

Contratiempos

Esta semana ha tocado hija enferma. El invierno tiene estas cosas: los físicamente más indefensos (los pequeños y los ancianos) se apoderan de casi todos los virus que salen al mercado.

Ingresar a un hijo supone un desbarajuste familiar tremendo. La vida en casa está más o menos sumida en unas actuaciones y actividades rutinarias que se ven rotas por una situación nueva. Cada mañana, por ejemplo, se repiten los mismos pasos desde que nos levantamos hasta que llevamos los hijos al colegio. Pero, ¿qué pasa el día en que al cerrar la puerta tu hijo vomita el desayuno en la escalera? ¿qué sucede cuando tenemos un hijo enfermo y tenías otros planes? Son esos momentos donde entra en juego la capacidad de reacción de los adultos. ¿Eres capaz de mantener la calma? ¿Sabes buscar soluciones? ¿Qué pasos seguir? En el 95% de los casos sufres por un motivo: el trabajo.

Pensar como capear las reuniones que tenías a primera hora, qué te dirán los jefes o como explicar lo sucedido son las cosas que nos preocupan en ese momento. Pero… ¿tenemos claro lo que es verdaderamente importante en nuestra vida? (deporte, trabajo, relaciones sociales, hijos, esposa, padres, ocio, estudios…)

Todo en esta vida es cuestión de prioridades, de escala de valores. Descubre cuáles son las tuyas y actúa en consecuencia.

Nuevos propósitos

Si en fin de año es el momento donde la mayoría hace sus propósitos para el año nuevo, el mes de septiembre debería ser el tiempo para proponernos nuevos proyectos, ideas y motivaciones en relación al trabajo de cada uno. El adulto debería buscar nuevas metas para desarrollar su oficio con la mayor ilusión posible.

De igual forma, los hijos empiezan el curso escolar con la ilusión de empezar sus libretas, de usar sus bolígrafos, de colorear con sus rotuladores… Es una época de cierta sorpresa por las cosas que les esperan en la escuela. Los padres debemos ilusionarles y motivarles para conseguir alargar esas ganas del principio.

Nuestro mensaje debería ser siempre positivo. Huyamos de los mensajes del tipo: espero que este curso te esfuerces más que el anterior. ¿Cuántas materias vas a suspender este trimestre?

Sabemos que la ilusión del principio se les pasará. Debemos estar preparados para darnos cuenta de ese momento y cuando llegue ayudarles con sus deberes, interesarnos por su trabajo, estudiar con ellos… en definitiva hacer lo necesario para conseguir que aprovechen al máximo este nuevo curso 2008-09. 

© Photo: http://www.flickr.com/photos/10472370@N00/

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