Haz que lo sea

Éste será un gran año, estoy convencido.
Todos los inicios son emocionantes. A los chavales les encanta estrenar la libreta nueva, los nuevos colores o esa goma que les han regalado. A los adultos, la novedad de estrenar un coche, un vestido o un proyecto, nos ilusiona. Y es que las novedades son apasionantes.
¿Qué nos deparará este año 2010? La respuesta está en nosotros mismos. Si nos dejamos llevar por una actitud pasiva resumida en estar alegres ante la novedad pero sin hacer nada más para mantenerla, terminará, esa sensación, desapareciendo y volviéndonos a nuestro estado anterior. Si por el contrario nos lo tomamos con ganas, con fuerza y con una actitud más activa, conseguiremos grandes metas.
Nos lo recuerdan los grandes gurús: Carlos Andreu, en su libro Del ataúd a la cometa, nos alerta sobre el comportamiento zombi, del que se siente víctima de todo lo que le sucede o el mismo Stephen Covey, el primer hábito que nos destaca en su obra Los 7 hábitos de la gente altamente efectiva, es el de ser proactivos.
O sea, ponte las pilas y no esperes a que todo te salga sin esfuerzo.
No esperes a que este sea un gran año; haz que lo sea.

¿Para qué?

¡Feliz Año 2009 a todos!

Hemos pasado otra Navidad, hemos vuelto a saltarnos aquello de controlar el número de regalos que reciben los hijos, el régimen, el no agobiarnos en las tiendas… pero lo más gracioso de todo es que, incluso así, hemos vuelto a proponernos buenas intenciones para este año 2009. Nuevos propósitos después de NO haber cumplido las últimas promesas. Y me pregunto… ¿no es así la vida? Me refiero a comenzar y recomenzar de nuevo. Los perdedores son los que, después de verse derrotados, no vuelven a intentarlo.

En nuestras vidas todo se basa en propósitos, en la persecución de objetivos. Claro que sí: este año empezaremos el régimen, dejaremos de fumar, haremos deporte y llegaremos antes a casa para estar con nuestra familia… Otro aspecto será los MEDIOS que emplearemos para conseguir que esos propósitos lleguen a buen puerto; pero eso ya es tema para otra semana.

© Photo: http://www.flickr.com/photos/26724523@N00

¿Para qué?

¡Feliz Año 2009 a todos!

Hemos pasado otra Navidad, hemos vuelto a saltarnos aquello de controlar el número de regalos que reciben los hijos, el régimen, el no agobiarnos en las tiendas… pero lo más gracioso de todo es que, incluso así, hemos vuelto a proponernos buenas intenciones para este año 2009. Nuevos propósitos después de NO haber cumplido las últimas promesas. Y me pregunto… ¿no es así la vida? Me refiero a comenzar y recomenzar de nuevo. Los perdedores son los que, después de verse derrotados, no vuelven a intentarlo.

En nuestras vidas todo se basa en propósitos, en la persecución de objetivos. Claro que sí: este año empezaremos el régimen, dejaremos de fumar, haremos deporte y llegaremos antes a casa para estar con nuestra familia… Otro aspecto será los MEDIOS que emplearemos para conseguir que esos propósitos lleguen a buen puerto; pero eso ya es tema para otra semana.

© Photo: http://www.flickr.com/photos/26724523@N00

Quiero-consigo


¿Cuánto tiempo durará la ilusión por los juguetes de Reyes?

La sociedad en la que vivimos nos ha convertido en continuos buscadores de emociones y motivaciones. Necesitamos vivir con permanentes sensaciones de lo que algunos, falsamente creen, que es la felicidad. Es lo que llamamos la dualidad del quiero-consigo. Hoy, por suerte o por desgracia, casi todo está al alcance de un puñado de euros. Incluso el lujo, antes reservado a unos privilegiados, ahora muchos pueden permitírselo. Pensemos en grandes marcas de coches, en viajes internacionales,… hoy en día muchos tienen acceso a ello.

Con nuestros hijos pasa lo mismo. Pasan unos días, semanas o meses y ¿quién se acuerda de ese juguete que le sorprendió el 6 de enero? Ya quieren otra cosa.

El primer paso para que eso no ocurra es que Sus Majestades, les traigan pocas cosas. Para ello, aunque ya hablamos durante el mes de diciembre en asesoriafamiliar, es necesario planificar y decidir qué juguetes deben traer los RRMM.

Si esta vez no ha salido como queríamos, apliquémonos el consejo para futuros cumpleaños o celebraciones.

Quiero-consigo


¿Cuánto tiempo durará la ilusión por los juguetes de Reyes?

La sociedad en la que vivimos nos ha convertido en continuos buscadores de emociones y motivaciones. Necesitamos vivir con permanentes sensaciones de lo que algunos, falsamente creen, que es la felicidad. Es lo que llamamos la dualidad del quiero-consigo. Hoy, por suerte o por desgracia, casi todo está al alcance de un puñado de euros. Incluso el lujo, antes reservado a unos privilegiados, ahora muchos pueden permitírselo. Pensemos en grandes marcas de coches, en viajes internacionales,… hoy en día muchos tienen acceso a ello.

Con nuestros hijos pasa lo mismo. Pasan unos días, semanas o meses y ¿quién se acuerda de ese juguete que le sorprendió el 6 de enero? Ya quieren otra cosa.

El primer paso para que eso no ocurra es que Sus Majestades, les traigan pocas cosas. Para ello, aunque ya hablamos durante el mes de diciembre en asesoriafamiliar, es necesario planificar y decidir qué juguetes deben traer los RRMM.

Si esta vez no ha salido como queríamos, apliquémonos el consejo para futuros cumpleaños o celebraciones.

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